Entrevista con el departamento de Comercio Internacional y Logística

En conversación con Angelique y Johan

Cada día se envían decenas de miles de plantas a multitud de países dentro y fuera de Europa. Esto implica una estricta planificación y organización y una adecuada cooperación con entidades como el Naktuinbouw y los transitarios. Un envío precisa disponer de la documentación pertinente y mantener una coordinación eficaz, tanto interna como con el cliente. Este trabajo se lleva a cabo en el departamento de Comercio Internacional y Logística, compuesto por dos empleados. Nos hemos reunido con Angelique van der Tor y Johan 't Hart, que dirigen juntos esta sección. Angelique se incorporó a Anthura en 2019. Encargada en un principio de la legislación sobre obtenciones vegetales y derecho de marcas, colaborando con el departamento de Comercio Internacional, desde el año pasado presta sus servicios en esta división a jornada completa.. Johan vino a reforzar el departamento el pasado mes de marzo.

¿Pueden explicar en pocas palabras a qué se dedica este departamento?

Angelique ¿En pocas palabras? ¡Qué difícil!, porque durante una exportación implica muchísimos aspectos. La exportación es el último eslabón de nuestra cadena interna. Nos aseguramos de que el personal de la sección de envasado y entregas reciba las instrucciones correctas. Reservamos los vuelos y los contenedores para los envíos fuera de la UE y el transporte por carretera dentro de la UE, y nos encargamos de que la documentación esté en orden. Si es necesario, programamos una inspección por parte de Naktuinbouw. Asimismo, velamos para que los clientes dispongan de los permisos de importación necesarias con las cantidades correctas. También figuran entre nuestras competencias la gestión de las aduanas y los posibles daños que puedan producirse.

Angelique van der Tor

Johan 't Hart

Johan Como ve, y resumiendo, nos aseguramos de que todas las plantas enviadas al extranjero lleguen a tiempo, con los papeles en regla y con el mejor medio de transporte. Naturalmente, trabajamos en coordinación estrecha con el departamento de ventas y expediciones. Por otro lado, es fundamental que nos mantengamos al día de toda la normativa de importación y exportación.

¿Han acordado el reparto de tareas entre ustedes?

Johan Pues la respuesta es muy sencilla: juntos nos aseguramos de que el envío llegue al cliente de la forma que prefiera. Y eso con todo el trabajo adicional que conlleva.

Angelique Sí, estoy de acuerdo. Para mí, el CITES (Convenio sobre comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres) es un tema candente. Se trata de un permiso para la importación y exportación de, entre otras cosas, plantas en peligro de extinción, entre las que se encuentra ahora mismo la Phalaenopsis. Este permiso tiene que estar en regla para poder enviar o recibir un pedido.

¿Qué hace que su trabajo sea ameno?

Angelique Aquí sí puedo ser concisa: puesto que cada día es distinto, hay que poseer la flexibilidad de un contorsionista. El trabajo implica retos, variedad e inventiva. Siempre ocurre alguna cosa que te obliga a buscar una solución para que las plantas lleguen a tiempo al cliente. El año pasado, en particular, nos enfrentamos a muchos desafíos. En los últimos meses el reto ha sido, sobre todo, la dificultad para reservar los vuelos, debida a la escasa disponibilidad por la pandemia del coronavirus. Johan Pues sí, cada día es diferente. Uno puede planificarse la jornada de antemano, pero siempre acaban surgiendo imprevistos. A veces hay que dejar todo lo que estás haciendo por cuestiones de alta prioridad, como la cancelación de un vuelo, problemas con el despacho de aduanas en el país de destino o un informe de daños durante el transporte. A menudo las cosas que ocurren se escapan a nuestro control, pero siempre que podemos, ayudamos a resolver el problema. La clave reside en completar el pedido lo mejor posible, con una organización impecable que garantice la máxima eficiencia y deje al cliente una impresión de profesionalidad. También me proporciona mucha energía el contacto con los diversos departamentos internos, clientes, transportistas y el departamento de inspección.

¿Pueden darnos un ejemplo de un reto en el que hayan tenido que emplearse a fondo? Angelique A principios de este año, se planificó un envío de exportación por vía marítima a Guatemala. Debido a la escasez de contenedores a causa del COVID-19, tan solo pudimos reservar un barco que llegaría al destino para Semana Santa. Como se trataba de días festivos, no habría nadie trabajando en Guatemala y el cargamento se quedaría parado allí durante toda una semana. El cliente, con razón, estaba descontento y quería recibir sus plantas antes de esas fechas. Entonces nos pusimos a estudiar las posibilidades para ofrecer una solución al cliente. En este caso concreto, la única opción era el envío por vía aérea. Los costes de transporte por avión comparados con los de por mar son mucho más elevados, así que tuvimos que hablarlo con el cliente, y estuvo dispuesto a asumir estos gastos adicionales. Una de las ventajas de un envío por vía aérea es que llega a su destino mucho más rápido. Problema resuelto, se podría pensar... así fue para el cliente, pero internamente tuvimos muchísimo trabajo para organizarlo. Todas las plantas tuvieron que ser reenvasadas en cajas para transporte aéreo, y estamos hablando de un envío de más de 70 000 plantas. Tras consultar con nuestros compañeros que envasan este tipo de expediciones y también con el departamento de envíos, nos pusimos manos a la obra. Las plantas habían venido desde Alemania envasadas en cajas de transporte marítimo y ya habían sido inspeccionadas. Varios colegas tuvieron que hacer horas extras para que todo estuviera listo a tiempo. Así que pedimos que nos trajeran unas pizzas y lo reenvasamos todo en una sola jornada para poder llevar el envío a Schiphol al día siguiente. La cooperación y la flexibilidad dentro de la empresa lo han hecho posible, lo que es muy satisfactorio. Y lo que es más importante, el cliente también se sintió muy contento con la solución.

¿De qué están más orgullosos? Johan Cuando, un viernes por la tarde, todos los envíos ya están de camino al cliente con los papeles en regla.

Angelique Y cuando el lunes descubres que todo ha concluido y que el cliente ha recibido su pedido en buenas condiciones. También me enorgullece que, a pesar del Brexit y los cambios que conlleva, hayamos encontrado la manera de expedir cada semana el pedido a nuestro cliente inglés Double H. Como somos la pieza final de la organización, son fundamentales las etapas previas a nuestro trabajo. Si los envíos se expiden según lo previsto, significa que el resto de la organización había hecho un buen trabajo. Y, de hecho, siempre es así. Los problemas y retrasos casi siempre proceden de una causa externa. Todos nos necesitamos los unos a los otros y estamos dispuestos a ayudarnos para que, en última instancia, el cliente esté satisfecho. Eso nos hace felices y nos enorgullece de veras.